Cuando nos planteamos el sentido y la
finalidad de nuestra área, en este caso denominado “educación plástica y
visual” ¿Qué es lo primero que se os viene a la cabeza? ¿Qué palabras? ¿Qué
conceptos?
Dependiendo de en qué momento y en qué lugar
se le formule dicha pregunta a los estudiantes adolescentes españoles las
contestaciones pueden ser muy diversas.
El abanico de posibles respuestas abarca desde
“copiar láminas” y “manualidades” hasta “experimentar procesos creativos y
fundamentar un espíritu crítico así como construir una personalidad
diferenciada a través de la expresividad” por poner un ejemplo.
